Featured image

Por Dannah Gresh, fundadora de Chica Verdadera

Están sucediendo cosas difíciles en nuestro mundo. Este fin de semana un terremoto masivo golpeó a Haití, y los talibanes tomaron el control de Afganistán. En mis redes sociales, he estado suplicando a las mujeres que se unan a mí en oración, pero no sé cómo abordar este tema en nuestro canal de Chica verdadera. ¡Es tan pesado!

Sin embargo, nuestras hijas y nietas ven los titulares, escuchan las noticias y sienten la tensión que todos experimentamos al llevar el peso de las noticias mundiales sobre nuestros hombros. Tenemos que hablar de esto. Aquí te compartimos cinco cosas que debes tener en cuenta cuando hables con tu hija sobre lo que está ocurriendo en Afganistán.

1. Averigua lo que sabe y corrige cualquier idea equivocada.

Empieza con: “¿Has oído hablar de lo que está ocurriendo en Afganistán?”.  Si notas que no está segura, puedes explicárselo. Deja que piense en ello y explícale: “Los talibanes, un grupo islámico extremista, han tomado por la fuerza el control de un país llamado Afganistán. Esto es triste porque son un grupo que abusa y controla a las mujeres y a las niñas. También odian el cristianismo y la vida de muchos creyentes está en peligro ahora mismo.” 

2. Pregúntale lo que piensa y enséñale a filtrar sus pensamientos a través de la Palabra de Dios.

Tu hija es lo suficientemente grande como para tener opiniones y sentimientos sobre lo que está sucediendo. Permitirle expresar sus propios pensamientos te permitirá guiarla hacia la Palabra de Dios que más necesita en este momento. Esto es fundamental porque sin la verdad de la Biblia, no es posible tener esperanza o una perspectiva correcta de lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

3. ¡Modela un comportamiento saludable!

No te sientes a mirar las noticias las 24 horas del día. Eso no es bueno ni para ti y ni para ella. Es aconsejable limitar la exposición a imágenes y vídeos gráficos. Si bien es importante saber lo que está sucediendo, nadie se beneficia de sentarse y aumentar la ansiedad mientras nos obsesionamos con la tragedia. 

4. Dale una perspectiva bíblica sobre lo que está sucediendo.

Siempre es posible ver las noticias a través del lente de la vida, muerte y la victoria final de Cristo. Creo que es la única manera de tener una verdadera perspectiva y una esperanza duradera. Esto significa que debemos ir a la Palabra de Dios para considerar cómo tratan a las mujeres los talibanes y el peligro que corren los cristianos en este tiempo.

Cuando se trata de la degradación de las mujeres y las niñas, no es necesario entrar en detalles. Las jóvenes y las mujeres están siendo violadas. Las esposas están viendo cómo ejecutan a sus esposos momentos antes de que ellas también sean violadas. Estos son detalles que tu hija probablemente no está preparada para escuchar. Habla con ella de algo más apropiado para su edad. Por ejemplo, es probable que en los próximos días a las niñas que han estado asistiendo a la escuela se les diga que ya no pueden recibir educación. Eso es algo con lo que tu hija puede identificarse y comprender sin que le robe la inocencia. 

Cuando hables de la forma en que se reprime a las mujeres y a las niñas, recuérdale que el comportamiento de Jesús hacia las mujeres era claramente diferente al de sus contemporáneos. Él las honraba de una manera que otros no lo hacían. Un gran pasaje a considerar es el linaje de Jesús descrito en 1 de Mateo. Si te fijas, verás los nombres de las mujeres en esa lista. ¡Esto fue radical! Las mujeres no estaban incluidas en el linaje escrito en las líneas familiares. Pero Jesús las vio con gran valor, así que Dios ordenó honrar a las mujeres en su árbol genealógico oficial. También las incluyó en sus enseñanzas cuando viajaba. Recordemos a María Magdalena, una de sus estudiantes más fieles.

Cuando se trata de las amenazas contra los cristianos, pueden revisar juntas hebreos 13:3 “Acuérdense de aquellos que están en prisión, como si ustedes mismos estuvieran allí. Acuérdense también de los que son maltratados, como si ustedes mismos sintieran en carne propia el dolor de ellos”. Como creyentes, somos un “cuerpo”. Así que cuando algo le sucede a uno de nosotros, nos sucede a todos. Las cosas que hacemos “recordando” que los creyentes en Afganistán están siendo maltratados deben hacerse de tal manera como si nos estuviera pasando a nosotros. Eso significa que debemos estar atentas a lo que ocurre y preocuparnos profundamente. Esto me lleva a lo último que hay que hacer con tu hija.

5. No te límites a hablar de ello. Haz algo.

En primer lugar, podemos y debemos orar por estas mujeres y los creyentes en Afganistán. (Aquí hay un blog que encontré que me dio formas prácticas de orar por los cristianos que enfrentan la persecución, está en Inglés). Hombres, mujeres y niños se están escondiendo en sus casas y huyendo a las montañas. Si eso nos ocurriera a nosotros, estaríamos suplicando a Dios. Unámonos a sus peticiones y enseñemos a nuestras hijas que nuestras oraciones no deben centrarse sólo en nosotros.

Pero también es imprescindible dar pies a nuestras oraciones. Esto es más difícil cuando el problema está a medio mundo de distancia, pero apoyar a las organizaciones misioneras que están ayudando a los refugiados o a los cristianos que se esconden en las montañas es una forma de empezar. Buscar organizaciones que eduquen a las niñas y proporcionen ayuda de rescate a las mujeres es otro buen lugar para invertir. (También puede haber formas tangibles en las que usted y su hija puedan apoyar un esfuerzo humanitario para los que están sufriendo en Haití).

¿No se te ocurre a quién enviar dinero? Ora para que Dios te oriente y pídele que te muestre quién está ayudando. (¡Siempre es bueno para nuestros corazones ver que hay personas que hacen cosas buenas!) A medida que ores y Dios te dirija, tu hija se verá capacitada para ayudar cuando los titulares sean desalentadores. ¡Y esa es una habilidad que usará toda su vida!


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *